EL MANEJO DE CRISIS EN LAS CAMPAÑAS POLÍTICAS

Por: Oscar Rossignoli

Si usted es candidato o aspirante a un cargo de elección popular, no genere campañas sucias, pero sí aprenda a defenderse de ellas…

La intensidad de las campañas electorales crece a medida que transcurre el tiempo y se acerca el día de las votaciones. Cuando las encuestas de opinión pública son claros indicadores de las intenciones de voto de los electores, muchos movimientos políticos desesperados lanzan un último zarpazo a su contrincante: Una campaña sucia. Aquí es necesario el manejo de crisis.

¿A qué le llamo yo una campaña sucia? A un escándalo o campaña de desprestigio a gran escala y con gran divulgación mediática contra un candidato.

Por ejemplo, en mi país he visto situaciones como publicar en los medios de comunicación masivos las malas calificaciones que un candidato a presidente obtuvo cuando hizo sus estudios universitarios para dar a entender su incompetencia académica.

En otros casos se ha cuestionado la nacionalidad de más de algún candidato que se perfilaba como claro ganador, buscando impactar el sentido nacionalista de los electores.

Acusaciones de corrupción cuando alguno de los contendientes fueron funcionarios públicos en algún momento de su vida, es otro de los ataques comunes que buscan desprestigiar a alguna persona que proyecta un tremendo liderazgo y carisma entre los votantes.

También observamos el surgimiento de rumores malintencionados acerca de hábitos o sucesos en la vida privada de los contendientes, todo esto con el objetivo de destruir la imagen de más de algún buen rival. Hijos fuera del matrimonio, desviaciones sexuales, demandas en los juzgados por incumplimiento en el pago de deudas, etc., son los motivos más utilizados.

El equipo de comunicaciones de una campaña política debe darle a una campaña sucia el tratamiento de una situación de crisis comunicacional que podría –si no es manejada adecuadamente- destruir la imagen de un candidato prometedor.

Una estrategia de manejo de crisis con todos los lineamientos tácticos usuales es lo recomendable para tipo de situaciones. Una campaña política debe considerar entre sus cuadros de trabajo un dispositivo anti-crisis para estar preparados.

Los candidatos a cargos de elección popular antes de lanzarse a una campaña electoral deben poner su curriculum en orden y nunca deben mentir en él pues las mentiras se descubren y se convierten en material para una campaña sucia que requerirá un manejo de crisis.

Lo mejor para un candidato con gran potencial electoral es que escriba una autobiografía confidencial, para ser conocida por su comando de campaña, especialmente el área de imagen y comunicaciones y que es el encargado del manejo de crisis de la campaña.

Si en esta autobiografía hubiera algún suceso o acontecimiento con algún potencial para generar una crisis, el comité de imagen y manejo de crisis tiene mucho tiempo de antelación para prevenirla y neutralizarla.

Los principios del manejo de crisis aplican para neutralizar una campaña sucia que pudiera afectar la imagen pública de un candidato a un cargo de elección popular.

¿Por qué no recomiendo el uso de campañas sucias para ganar adeptos? Las estadísticas y la historia nos indican que las campañas sucias bien gestionadas más bien se revierten contra quien las genera.

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